El conflicto en Medio Oriente elevó el precio del petróleo por encima de 100 dólares y desató aumentos inmediatos en los combustibles en Honduras: entre cuatro y 10 lempiras por litro. El gobierno anunció que absorberá la mitad del incremento en gasolina regular y diésel, pero expertos y organizaciones sociales advierten que el golpe llegará a alimentos, transporte y tarifas eléctricas. Para noticias y denuncias, comunícate con nosotros: redaccion@ocoadigital.com. Para leer más en ocoadigital.com. #Ocoa #CrisisEnergética #Combustibles #Inflación #Honduras #Economía #SeguridadAlimentaria #Energía
El acelerado aumento del precio internacional del petróleo, vinculado a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán en Medio Oriente, está provocando un fuerte impacto en la economía de Honduras. El crudo pasó de un promedio de 65 dólares por barril a superar los 100, y esa escalada se tradujo en incrementos directos en los derivados que ya llegan entre cuatro y 10 lempiras por litro en el mercado local. El gobierno informó que absorberá el 50% del aumento en gasolina regular y diésel y trasladará el resto al consumidor, pero distintos actores advierten que el golpe se propagará a alimentos, transporte y tarifas eléctricas. Especialistas y organizaciones como el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsan-UNAH) alertan sobre un deterioro en la alimentación: entre el 40% y 45% de los hogares han reducido su ingesta diaria de tres a dos comidas ante el alza de precios y la pérdida de poder adquisitivo. La dependencia internacional de insumos agrarios también agrava la situación: más del 40% de los fertilizantes utilizados en la agricultura mundial proviene de Medio Oriente, lo que encarece la producción y eleva el costo de los alimentos. El expresidente del BCIE, Dante Mossi, recomendó fortalecer subsidios a combustibles para proteger el precio de los alimentos, mientras que el economista Mario Palma advirtió que el alza en fletes, seguros y transporte marítimo puede sumar presiones inflacionarias. El sector eléctrico enfrenta su propio riesgo: cerca del 50% de la generación nacional depende de combustibles fósiles y el país registrará un déficit de 66 megavatios durante la temporada de verano, según autoridades de la ENEE, lo que podría traducirse en mayores costos en el servicio. Las autoridades aseguran que el suministro de combustibles está garantizado —Honduras se provee desde la costa del Golfo de México—, pero reconocen que los precios permanecerán elevados mientras dure la crisis internacional. El presidente Nasry Asfura, con poco más de un mes en el cargo, enfrenta así un desafío externo que complica una agenda ya marcada por desempleo, salud, educación y seguridad. Para la ciudadanía, la combinación de medidas insuficientes y la transmisión de costos al consumidor anuncia un periodo de mayor presión sobre los ingresos familiares y la cadena productiva. Para noticias y denuncias, comunícate con nosotros: redaccion@ocoadigital.com.